El alojamiento por estancias urbanas compartidas es un modelo basado en hospedarse en un espacio privado dentro de una vivienda mientras se comparten determinadas áreas comunes con otras personas que se encuentran temporalmente en la ciudad. Para muchos residentes, esta forma de alojamiento se convierte en una experiencia social y de convivencia que va más allá de simplemente tener un lugar donde quedarse.
Aunque podría parecer un modelo poco compatible con el contexto de la pandemia, la realidad ha sido diferente. Tras el confinamiento, este tipo de estancias urbanas compartidas experimentó un notable aumento de interés, ya que muchas personas buscaban recuperar la interacción social y evitar el aislamiento. Por ello, diversos analistas del sector inmobiliario han señalado el crecimiento de este modelo de alojamiento en los últimos años.